
Habitualmente, esta lluvia no produce más de 15 o 20 meteoros por hora, pero desde hace unos años (desde 2006) "las Oriónidas han sido una de las mejores lluvias que se producen en el año, ya que se han contado 60 o más meteoros por hora", explica Cooke.
Si la lluvia escampa y usted tiene el ánimo de levantarse un par de horas antes del amanecer de mañana, entonces podría disfrutar de un espectáculo sólo comparable al de las Lagrimas de San Lorenzo de agosto. Y no es necesario tener un telescopio para observar a las Oriónidas cruzar el firmamento.
La explicación de esta extraordinaria abundancia la dan los japoneses Mikiya Sato y Jun-ichi Watanabe, dos astrónomos que se dedican al estudio de meteoros. Y según ellos, precisamente desde 2006 la Tierra se cruza con estelas muy antiguas del cometa Halley, en concreto las que dejó a su paso por la Tierra en los años 1266 AC, 1198 AC y 911 AC y que son muy ricas en fragmentos grandes y capaces de producir meteoros muy brillantes.
Debido al tamaño de estas viejas estelas, Sato y Watanabe esperan que este año la lluvia de meteoros no sea sólo cosa de una noche y pueda apreciarse también en las madrugadas del 22 y el 23 de octubre. Quizás para entonces España tenga un cielo sin nubes que permita disfrutar de este raro espectáculo. Los dos gráficos de abajo permiten saber dónde deben mirar observadores situados en ambos hemisferios.
No hay comentarios:
Publicar un comentario